El triunfo de la Candelaria
Autor: Martín Chirino.....
Ubicación: Plaza del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz de Tenerife.....
En 1759 el palmero Bartolomé Antonio Montañés,
pariente y coparticipe de las empresas mercantiles indianas de los Cartas,
donó para ella una cruz de mármol encargada en Málaga y que se mantuvo
durante siglo y medio en su parte alta. Ese rico patricio, sin descendencia
directa, que dejó toda su fortuna a su parentela, encargaría a costa de su
pecunio el “Triunfo de la Candelaria”, que proporcionó el nombre definitivo
a la plaza y que es sin duda el monumento escultórico más representativo y
con mayor carga simbólica de la ciudad. Para exhibir su opulencia y mostrar
su particular devoción a la Patrona Insular trajo de un taller genovés esta
obra que representa a cuatro reyes guanches que rinden homenaje a su imagen.
Sus esculturas han sido atribuidas a Bocchiardo. Sin embargo, su basamento y
el fuste piramidal, es probable que fuera encargado a un taller peninsular.
La inscripción fechada en 1778, sobre las cuatro caras de la pirámide,
refleja su donante y explica su sentido. Esa fecha es la de su terminación
final, pues las esculturas se encontraban en la isla desde hacía diez años.
Triunfo De La Candelaria
Se ubica en la Plaza de la Candelaria y
está dedicado a la patrona del archipiélago canario. Fue realizado en Génova
en el año 1768. Se destaca en el mármol de su construcción un estilo
neoclásico. Es uno de los principales monumentos de la ciudad de Santa Cruz
de Tenerife.
El Triunfo de la Candelaria es uno de los principales
monumentos escultóricos de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife, (Tenerife,
Canarias). También conocido como Obelisco de la Candelaria, fue donado en su
día por Bartolomé Montañez, como complemento de la cruz de mármol que él
mismo había regalado unos años antes con el fin de completar la
ornamentación de la Plaza de la Pila, llamada así porque en ella se
encontraba una fuente que desde principios del siglo XVIII abastecía de agua
potable a la población de Santa Cruz y a los barcos que fondeaban en su
puerto.
Guanche Monument, Santa Cruz. Lámina del libro de Olivia Stone
(1887)
Autor y breve descripción
El monumento, de mármol esculpido
por Pasquale Bocciardo (Hernández Perera, 1961), tenía originalmente una
altura aproximada de 11 metros. Sobre una base cuadrada descansa un soporte
con volutas y finos adornos florales de mármol. En el soporte hay cuatro
estatuas de mármol que representan a otros tantos guanches, que custodian la
imagen de la Virgen de la Candelaria, patrona de la Isla, colocada en la
cima de una pilastra piramidal. Como se ve en las láminas de los libros de
Sabin Berthelot (1839) y de Olivia Stone (1887), en la base había cuatro
putti cabalgando sobre delfines, esculpidos también en mármol, que
representaban las estaciones. Estaban bastante deteriorados, pues habían
sido mutilados por dos soldados ingleses en 1825 (Poggi y Borsotto, 1881).
Cuando se remodeló la plaza en 1928 se quitaron y desaparecieron. A pesar de
la falta de esas pequeñas figuras que adornaban el pedestal, sigue siendo un
elemento escultórico de alto valor artístico (Tarquis, 1973), y seguramente
el más popular e importante de todos los que adornan las calles de Santa
Cruz (Cioranescu, 1998: 246).
Inscripciones
En los cuatro
laterales del prisma que soporta la pilastra se encuentran cuatro
inscripciones. En una se recuerda la razón de la colocación de la Virgen:
"Esta sacra pirámide se erige monumento de cristiana piedad para eterna
memoria de la aparición de Candelaria, imagen de María Santísima cuyo
sagrado bulto adoraron en esta isla los gentiles 10 años antes de la
predicación del Evangelio". En la segunda se dice: "Los conquistadores la
aclamaron patrocinio especial de Tenerife. Los isleños patrona general de
las Canarias. Adórala que es imagen de aquella augusta madre de Dios que por
los hombres se hizo hombre". En la tercera se señala que "los regios
sucesores de Tenerife, coronados de flores y trayendo por cetros majestuosos
las áridas canillas de sus padres, reverenciaron oculto numen en esta santa
imagen, vieron la luz de Dios entre las sombras, y la invocaron en todas sus
conquistas". La cuarta inscripción nos dice quién fue su donante y en qué
fecha se erigió: "A expensas y cordial devoción del capitán D. Bartholomé
Antonio Montañez, castellano perpetuo del castillo real de la marina de
Candelaria, año de Ntro. Señor Jesu Christo MDCCLXXVIII, el X del
pontificado de Ntro. Ssmo. padre Clemente XIII y el IX de la proclamación en
Madrid de Ntro. catholico rey y señor,D. Carlos III".
Clemente XIII fue
elegido papa en 1758 y murió en 1769. Carlos III subió al trono español en
1759.
Anacronismo y fecha de erección
El contenido de esta cuarta
inscripción sirve de eterna lección de cronología histórica. En efecto,
estamos acostumbrados a una manera de contar los años con el nacimiento de
Cristo como referencia inicial. Y olvidamos que hubo, y hay, otras maneras
de contar el tiempo. En la inscripción el tiempo se cuenta de tres modos
diferentes: 1) cronología o era cristiana (año de Ntro. Señor MDCCLXXVIII, o
sea 1778); 2) cronología del papa Clemente XIII (año X del pontificado de
Ntro. Ssmo. padre Clemente XIII, es decir 1768 ya que Clemente XIII fue
elegido papa en 1758); 3) cronología del rey Carlos III (año IX de la
proclamación de Carlos III de España, es decir 1768, pues Carlos III sucedió
a su hermano Fernando VI en 1759). Por lo general, los que se acercan a la
inscripción desconociendo u olvidando que además de la era cristiana hay
otras maneras de contar el tiempo, señalan que el Triunfo se puso en la
plaza en 1778. Los que atienden también a las otras cronologías comprenden
que hay un evidente error (Peraza de Ayala, 1976; Santos, 2008), y que en
realidad la fecha correcta es 1768. Entre otras razones porque la cronología
de los papas finaliza con su muerte, iniciándose la cronología del papa
siguiente, y en 1778 Clemente XIII llevaba nueve años enterrado (y su
sucesor, Clemente XIV, también llevaba enterrado cuatro, ya que el papa de
1778 era Pío VI). La historia está llena de esos errores, por eso en otro
tiempo se decía que la geografía y la cronología son los dos ojos de la
historia.
A la Vierge de Candelaria. Lámina del libro de Sabin Berthelot
(1839)
Son muchos los libros de viajes escritos en los siglos XIX y
XX que describen y hablan del Triunfo, pues hasta bien entrado el siglo XX
fue el primer monumento y símbolo religioso que encontraban los viajeros al
bajar del barco que los había llevado a Tenerife. Bory de Saint Vincent
(1803) fue uno de los primeros en publicar las inscripciones. Y Sabin
Berthelot (1839) fue el primero que editó una lámina del Triunfo. Viendo la
pobreza de la plaza principal de aquella población convertida ya en capital
de Canarias, podemos acertar a comprender el valor que entonces representaba
el monumento, y por qué aparecía como importante símbolo de Santa Cruz.
Lady Tenerife
Esta importante obra fue realizada en 1972 por el
artista grancanario Martín Chirino para la I Exposición Internacional de
Escultura en la Calle de Santa Cruz de Tenerife. Fue ubicada, con gran criterio
estético, en la plaza del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz de Tenerife.
Se trata de una escultura fabricada en hierro pintado, que sigue siendo, con el
transcurrir de los años, una de las obras más grandiosas, vigorosas y expresivas
de su autor.
Lady Tenerife
Mediante una enérgica torsión abstracta, Chrino extrajo
del hierro un vigor y a la vez una sumisión inigualables; elementos que se
complementan con un ritmo muy particular.
El color rojo intenso de
reminiscencias pop brilla incandescentemente y se recorta sobre un fondo
montañoso que señala uno de los límites de la ciudad.
Lady Tenerife
Se puede definir como un conjunto de segmentos ondulados
que se comunican en el espacio entre sí, con una clara intención de movimiento.
La obra se encuentra situada al frente de la colina que sitúa los límites de la
ciudad de santa cruz de Tenerife y justo al lado del colegio de arquitectos.
Fue pensada para que sus formas y su color rojo vivo crearan el contraste
perfecto para destacar su lugar de estancia, su inmediatamente vecino el
edificio adyacente a ella con formas claramente formalistas con planos rectos y
formas básicas.
Lady Tenerife
“Abre esta exposición la «Lady Tenerife», de Martín
Chirino, en hierro pintado de rojo, del año 1972, que se levanta en la plaza del
Colegio por encargo especial para la inauguración de su nuevo edificio.
Su
perfección lineal, acusada en un fondo de montaña, constituye el más acabado
aporte y la presencia magistral de un gran escultor. La «Lady» viene a ser la
gran maternidad de este conjunto.” E. Westerdah.